Hoy amanecí con tres marcas en el pecho, del lado izquierdo, a la altura del corazón. Pareciera que hayan sido hechas por garras o uñas. No lo digo alegóricamente ni metafóricamente ni poéticamente. Están ahí. Acabo de verlas hace un par de minutos cuando me estaba lavando las manos. Son tres marcas que parecen hechas con garras o uñas, ahí a la derecha de mi pezón izquierdo. No me las hice yo, está claro, porque no tengo uñas, bueno sí, pero están recortadas al paralelo de los dedos. Y eso es lo que las hace peculiares, puesto que dormí solo.
Lo cierto es que ahora sí. No hay vuelta atrás. Ya lo sabía. Desde hace unos cuantos años lo sabía, pero nunca es lo mismo saber la teoría a encontrarse en la situación, por muy teorizada o visualizada que haya sido. La espada y el escudo han cambiado. Pero no la causa.
La lucha ha comenzado.
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